21 de septiembre de 2013

Despertó

Fotografía: Daniel Barbero Salado



Me desperté, y no te vi,

sentí el aire frío de la desesperación
recorrer mis mejillas, mejillas
en otro momento cálidas por esos besos bañadas.

Aún te tenía en mi recuerdo de una forma sugerente...
Me desperté, y no te vi, te fuiste
susurrando aquello que más sentía,
el pesar, de no verte, de no sentirte,
de no poderte amar.

Mi alma profunda te busca,
ansía verte, acariciarte...
Me desperté y no te vi,
dentro de mi, siempre,
siempre estará esa oquedad
que dejó huella dentro de mi corazón.

un corazón partido en dos pedazos,
roto quizá de tanto usarlo,
desesperado de no verte,
sentirte, amarte.

Vuela, libérate de todo lo que te pesa,
suelta el lastre que te impide despegar,
aqui estaré, mis brazos te darán cobijo,
mi alma te acogerá de una forma leve pero firme,
te consentirá como nadie.

Me desperté....


Despertó.

Los ojos entrecerrados, el pensamiento libraba batallas internas para distinguir lo que había de verdad, y lo que aun quedaba de componente onírico. Intentaba desperezarse mentalmente en su yo interior, en su yo "libre", en donde aún no habían podido entrar para "arrarsarlo"; era su resquicio de libertad. Imaginaba un mundo lastrado para poder despegar, para poder sobrevolar su propio desespero pero la fuerza de su querer podía más, e intentaba lanzar al aire aquello que le molestaba, aquello que no le servía. Pensaba en como poder liberarse del lastre que tanto le pesaba, de todas la "maletas" de las que iba tirando y el frescor de la mañana, las gotas de lluvia que repiquetaban en los cristales le fueron despertando a una nueva ilusión, un deseo de separarse de todo lo que le molestaba, de todo lo que "tiraba" de él hacia atrás.

- ¿Cómo estás, Luis? -

Sobresaltado por la voz, Luis miró, aún con los ojos medios cerrados, a su alrededor pero nadie pudo hacerle esa pregunta, la soledad era "fiel" compañera y escrutó su interior y así era, esa pregunta salía de su yo interno, de su más íntimo pensamiento. Se estremeció, no llegó a miedo, pero si sintió inquietud al "oirse" preguntarse a si mismo.
Quiso responderse y con hilo de voz, debido al sueño, todavía presente en su cuerpo (¿o no?)

- No lo se. No puedo pensar en cómo me encuentro, en cómo estoy. - Se respondió.

Y dentro de su mente comenzó a resonar una carcajada fuerte, si, el mismo se reía de él. No lo podía creer que se riera de si mismo pero, ¿era reírse de él o con él?

Quiso despertar totalmente, quiso poder liberar la mente del sufrimiento, quiso llegar a su manera a ese final y lo que llegó fue la commprensión, el alma y el corazón de Luis dieron una "vuelta de tuerca" hacia ese chispazo de luz, "ELLA", la esperanza volvía, le "correspondía" aparecer, pues en los momentos de más oscuridad que sufría su interior, siempre recurrió a "ella" pero hoy se resistía a ofrecer su manto, su cobijo y la risa irónica, esa que tanto le gustaba a Luis, esa que había tenido que aprender, esa nuevamente aparecí en su mente preguntándole:

- ¿Por qué piensas en ella? -

- Es la fuerza que me sostiene, que me inspira, que me ayuda. - "Se respondió" Luis.

Y así se despertó, así intentaba borrar de su mente todos esos pensamientos que enturbiaban su día a día. A su manera quiso volver al final.

Despertó...

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